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Corría el mes de agosto de 2015 cuando Fnatic conquistaba su quinta LCS EU. Era el rey absoluto, salvo por un único tropiezo en la final ante un colosal Alliance en el verano de 2014. Pero entonces llegó un G2 eSports para dominar e imponer su ley en Europa, conquistando los cuatro splits siguientes.  Pero hoy, 8 de abril de 2018, dos años y medio después, Fnatic recupera su trono europeo.

Y lo hicieron aplastando a G2 eSports por un claro 3-0 y dando un severo repaso en la toma de decisiones, lo que a la larga sentenció los tres mapas. Fnatic llegaba sin sOAZ, lo que sumado al gran nivel de los de Ocelote en el tramo final, pronosticaba el quinto título consecutivo para los franceses. Pero lejos de ello, el buen hacer de Bwipo, el enorme trabajo de un incansable Caps, y un Rekkles demoledor (20/0/13) recién proclamado MVP del split, marcaron el que fue el quinto título consecutivo para Youngbuck, ahora Mánager en Fnatic.

 

“El nashor pierde más partidas de las que gana”

La gran final comenzó de dulce para G2. Jankos volvía a hacer honor de su título del rey de la primera sangre castigando a Bwipo. Un Jankos tremendamente cómodo en early siendo muy superior a Broxah. Aun con ello la partida se mantenía bastante igualada hasta que un combazo, gracias a un enorme trabajo de visión, significó una doble para Hjarnan que abría brecha.

La capacidad de movimiento global de G2 era bestial y la superioridad era cada vez mayor. Sin embargo un intento de Nashor terminó con doble para Rekkles y un 4×2 global en la pelea que anulaba el Baron Power Play. La Tristana del tirador sueco empezaba a hacer estragos y Fnatic se creció alrededor suya. Cazada tras cazada lograban superioridad, y un nuevo Nashor cayó a manos de Fnatic que se lanzó a por el nexo. Tras una gran pelea el nexo se quedaba expuesto, pero PerkZ y Hjarnan aparecían para defender y una sensacional triple del tirador sueco de G2 alargaba la partida.

Fue cuestión de tiempo, pues Rekkles estaba desatado, y firmando una PENTAKILL (No oficial) puso fin a la partida. En total sumó más de 1.400 de daño por minuto con su campeona favorita, con la que sumó un irreal 65 de KDA en temporada regular cada vez que pickeó Tristana.

Rekkles, a ritmo de PENTAKILL

La segunda partida repitió el guión de la primera. Wunder ahora sí abusaba en línea de un Bwipo bastante serio en la primera, lo que propició de nuevo una primera sangre para Jankos a la que respondería inmediatamente Broxah.

Los primeros compases volvían a ser del conjunto de Ocelote, que marcaban el ritmo en early, pero con el paso de los minutos Caps se crecía con su Zoe, reventando a PerkZ y protagonizando varias kills espectaculares. De nuevo Fnatic se hacía con el control del encuentro, y Bwipo volvía a aparecer en momentos muy clave.

Pero el protagonista sería de nuevo el Barón Nashor. Lo que parecía una buena call de G2, significaba Barón para ellos, pero lo pagaban con dos torretas. Fnatic estaba realizando un trabajo bárbaro y anuló el Nashor rival. El tiempo transcurría, y era G2 el que seguía proponiendo acción, y lo que parecía un mal teleport de Bwipo para defender otro Nashor, se transformó en baiteada con un gran combo de Broxah que terminaba con una sensacional PENTAKILL de Rekkles, que ahora sí veía el codiciado letrero en pantalla.

La partida quedó de nuevo totalmente sentenciada. Fueron necesarios cinco minutos más para asegurar el 2-0 con tranquilidad y sin riesgos. Pero la victoria terminó llegando de manera fácil y cómoda, acercando el título a las vitrinas de Fnatic.

El macro se impone al early

Una vez más el plan de partida sería el mismo que el visto hasta ahora en la serie. Un intento de invade de G2 dejaba muy tocado a Broxah, y generaba en bot una cómoda ventaja para Hjarnan y Wadid. Ventaja que con el tiempo significó primera torre en una de las pocas rotaciones de Jankos a bot en lo que llevábamos de gran final (tampoco era necesario, pues en fase de líneas siempre estuvieron tranquilos).

La pena era que todos los dragones de early siempre eran de nube o de océano, lo que no ayudaba a generar un rápido snowball. En parte gracias a ello y a otros factores como el buen trabajo de Bwipo, que se llevaba la primera sangre, ayudaron a que Fnatic nunca se descolgase.

Pasado un early de aguantar y esperar al rival, como en los dos mapas anteriores, el paso de minutos generaba comodidad en las filas de los de Dylan Falco, sobretodo en un Rekkles que cada vez notaba menos el ir por detrás con Tristana.

De nuevo, con G2 sin capaz de plantear jugadas que sorprendan a Fnatic, empezó el baile en el Nashor. Un baile en el que Bwipo y Hylissang se bastaban para entretener a G2 mientras Caps pusheaba en bot a placer. La jugada se volvió a repetir, desatando la locura, pues “baby-faker” llegaba él solo a tirar torre, inhibidor y torre de nexo. El trabajo del rookie en esta jugada marcó el devenir de la partida y la gran final.

Finalmente, Hjarnan se quedaba encerrado sin poder backear y acababa muriendo, y el Nashor volvía a caer a manos de Fnatic. La presión del Barón en sus manos volvió a ser demoledora, y uno a uno los samuráis iban cayendo en el envite final. Una jugada que terminó con un freestyle de Fnatic, utilizando la distorsión de Ryze para entrar todos a la fuente a matar a Wadid y sentenciar la final con un ACE. Caps había brillado a un nivel espectacular, y fue serio candidato al MVP de la final. Título que fue a parar para un Rekkles que no murió en toda la final, destrozando a placer y metiendo miedo a sus rivales del Mid-Season Invitational.

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