Compartir

Era sin ningún tipo de dudas el partido más esperado de la temporada, no solo en la LCK, si no prácticamente en todo el panorama competitivo de League of Legends. El clásico entre SK Telecom T1 y KT Rolster estaba nuevamente destinado a no pasar desapercibido, y finalmente el duelo coreano se decantó con la victoria de todos los espectadores, pues habían presenciado uno de los mejores partidos de la historia de League of Legends. Ah, y venció SKT, pero eso es casi secundario. Casi más importante es que el próximo domingo día 5 de marzo se volverán a ver las caras estos dos equipos.

El comienzo de la serie no era más un ejemplo de lo que estaríamos a punto de presenciar. Tras intentar defender la jungla, Score, Pawn y Mata tendrían que buscar salir con vida ante la persecución de Wolf, Faker y Peanut que entraban con todo a por unos rivales muy tocados. Y tras una impresionante jugada a la que se sumaba Smeb, KT se llevaba las dos primeras kills saliendo completamente ileso, lo que le acabaría dando las riendas durante gran parte de una partida muy igualada. SKT, con un Faker muy lejos de su nivel habitual, consiguió tomar el control tras derribar al Nashor, lo que utilizarían para presionar a su rival y poner el 1-0 en la que había sido una gran partida.

Toda esa igualdad presente en la primera partida iba a desaparecer por completo en la segunda, pues SKT se vio enormemente superado por KT, que destrozó por completo a su rival. Una mejorable actuación del jungla Peanut, puesto en entredicho en anteriores encuentros, y unos desinflados Faker y Bang, además de por supuesto el colosal encuentro de Smeb, PawN y Mata, le dieron una cómoda victoria a KT Rolster sin que SKT tirase ninguna torre, y con la que ponían el empate en la serie.

kt-skt

Con todo ello nos iríamos al tercer mapa de la serie que destacaba por la titularidad de Blank, que mandaba a Peanut al banquillo. Y espejismos de superioridades aparte, volvería el puro espectáculo a la Grieta del Invocador. Al igual que en el primer mapa, KT tomaba ligeramente el control de una partida con constantes intercambios de golpes. Los minutos pasaban y las kills no paraban, llegando a superar la kill el minuto alrededor del minuto 30 de partida, y ahí es donde comenzaba la locura.

KT conseguía derribar al Nashor, pero saldría muy mal parado de la jugada. Sin embargo fue presión suficiente para abrir brecha en la base de SKT, mientras que Faker en solitario hacía lo propio tirando el primer inhibidor mientras los otros nueve campeones se intentaban destrozar en el lado opuesto del mapa. ¿El resultado? Inhibidor por inhibidor y otro buen puñado de muertes al marcador.

Pero tras la tormenta llegaría una ligera calma, necesaria para afrontar la recta final de una colosal serie. Tras unos minutos de tregua las tortas volverían a llover por doquier, sin que ningún equipo lograse imponerse a su rival. SKT dominaba en kills y por tanto en oro, pero KT rentabilizaba mejor sus jugadas tirando más torres tras las escaramuzas. Hasta que se llegó al minuto 52.

KT entraba con todo en la base de SKT, con el nexo ya liberado. Todo parecía victoria clara para KT Rolster, pero emulando al final de infarto entre G2 y Unicorns of Love, la teamfight acababa en un ACE a favor de SKT. Con Wolf y Faker muy tocados, pero vivos al fin y al cabo, y con todo se lanzaron a por la base rival para cerrar una serie que pasará a la historia de League of Legends.

No hay comentarios

Dejar una respuesta