Compartir

Quizás haya equipos mucho mejores en diversos aspectos, pero la sinergia de TSM les ha valido para decidir los momentos claves de una final en la que la entidad consigue su tercer título consecutivo, sexto en el global de los disputados en la LCS en Norteamérica, un trono con nombre propio.

Esas primeras palabras son las de Bjergsen justo tras levantar un trofeo que ya ha conseguido personalmente hasta en cinco ocasiones. Al mismo tiempo prometía a los aficionados de Team SoloMid que este año el objetivo son los Worlds y es que la LCS norteamericana ya se les queda pequeña.

A pesar del dominio de Immortals en la tercera y en la cuarta partida, no solo fueron los nervios de estos los que marcaron los throws, también la determinación de TSM, las individualidades de la dupla Biofrost-Bjergsen y el saber estar de verse en situaciones como esta en todo un TD Garden, el estadio de los Boston Celtics. Y tanta pomposidad acabó con un throw, remontada y parón acuático.

Hauntzer demostraba, en una americanada más, que la tensión en los últimos momentos de la cuarta partida no cambia a pesar de que tires un vaso de agua sobre tu propio teclado. Y es que la epicidad de una serie que pintaba a quinta, se tumbó por completo en el late.

Immortals dominó el early y puso un firme 7-0, inhibidor incluido en el minuto 21, con cuatro kills del Rumble de Flame y todo el mapa a su control. La partida parecía clara y TSM esperaba encerrado el error que Immortals repetiría en varias ocasiones.

Una y otra vez el push era fallido, TSM aguantaba en su base sacando alguna kill, hasta que un ACE en una interminable pelea en el Nashor cambió la partida. Norteamérica en estado puro, las dos bases abiertas, ida y vuelta con los dos bufos abiertos…hasta que los riesgos innecesarios del quinteto de Immortals tiró la partida.

Biofrost, MVP oculto

A pesar de la habilidad de Bjergsen para sobreponerse en el 1v1 y sacar ventaja para los suyos, fue Biofrost el que ganó partidas casi exclusivamente con Rakan, sobre todo la primera y la última. La facilidad para hacer engage era vital para incordiar al rival y exceptuando algún ban, hizo lo que quiso en la Grieta en el total de la eliminatoria.

La Syndra de Bjergsen se impuso con facilidad en la primera partida, Immortals sorprendió en la segunda partida con Pobelter en modo estrella (Corki) y Cody Sun dejó uno de los momentos más extraños destrozando la Grieta con Jinx en la tercera, donde verdaderamente se torció el destino de Immortals.

El cierre de esa tercera partida marcó el rumbo de la final y es que IMT tiró la partida con todo a favor en una lucha por el dragón anciano. A pesar de que Pobelter y Cody Sun aguantaban en base ambos con ángel de la guarda, TSM abrió la defensa y consiguió el sexto título de su historia.

Norteamérica tiene varios retos en el horizonte como competición y TSM volverá a ser el centro de todas las miradas en los Worlds, tanto en el enfrentamiento contra Europa como en la nueva posibilidad de mirar de frente a Asia y soñar con la sorpresa.

No hay comentarios

Dejar una respuesta