Compartir

Gracias a las nuevas políticas fiscales del Gobierno de Trump en Estados Unidos, que incluyen importantes recortes en los impuestos a las grandes empresas, compañías como Microsoft se han encontrado con una inyección de 130.000 millones de dólares en sus arcas. Una cifra que podrían destinar en la adquisición de algún gigante de la industria como PUBG Corp., Valve o Electronic Arts.

Así lo hacen saber desde el portal Polygon, recogiendo informaciones de supuestas fuentes cercanas a directivos de Microsoft. Rumores que cogen fuerza con las palabras de David Cole, propietario de DFC Intelligence, que afirma: “Microsoft ha tenido un año fantástico, pero no gracias a Xbox One. El equipo necesita una nueva estrategia para ser relevante en la industria del vídeojuego“, y es que por el momento, la compañía lleva perdido el pulso contra la PlayStation 4 de Sony.

Con esos 130.000 millones, adquirir una empresa cuya capitalización bursátil está valorada en 35.000 millones (como es el caso de EA), se antoja bastante probable, aunque numerosos analistas lo ven un movimiento bastante improbable por la dificultad a la hora de justificar un gasto de tal calibre.

Otras opciones serían la adquisición de buena parte de las acciones de Valve o PUBG Corp., en el caso de este último, el acuerdo estaría facilitado por aquel, gracias al cual, PlayerUnknown’s Battlegrounds llegó a la consola de Microsoft, cuando a priori se iba a tratar de un exclusivo de PC. Además se aseguran el control financiero sobre uno de los títulos más rentables del mercado, y es que en 2017 el Battle Royale de Bluehole ingresó más de 700 millones de dólares, alzándose en lo más alto de los títulos no gratuitos.

De ser ciertos los rumores, estaríamos sin duda ante uno de los grandes movimientos del mercado. Aunque de momento las únicas declaraciones de Microsoft son las palabras de miembros como Jez Corden, en las que bromea con el interés de la compañía en adquirir también Apple, Google, y hasta Domino’s Pizza.

No hay comentarios

Dejar una respuesta