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En un panorama de CS:GO que estaba dominado por equipos gigantescos de la talla de Virtus.Pro, Ninjas in Pyjamas, SK Gaming, Cloud9 o Natus Vincere, en los últimos meses éstos han tenido que rendir cuenta a un equipo danés que está enamorando con su desparpajo y entusiasmo. Ellos son Astralis, el actual número uno del mundo del ranking.

Cierto es que Astralis siempre ha sido una gran potencia del CS:GO, pero nunca llegaban a despuntar. Eran un habitual de los torneos más importantes pero rara vez conseguían llegar a las mejores posiciones. Pero todo eso cambió en el mes de octubre, cuando Lukas ‘gla1ve’ Rossander llegaba para convertirse en el nuevo líder in-game del equipo ocupando el lugar de un Karrigan que ya había puesto rumbo a FaZe.

En un reciente AskMeAnything, uno de los pesos pesados de la plantilla, Peter ‘dupreeh’ Rasmussen, confesó que la llegada de gla1ve fue fundamental para los futuros éxitos del equipo, con una dinámica de trabajo que les hizo recuperar la confianza en ellos mismos: “Fue una decisión difícil, pero nos rendimos con el modo de liderar de Karrigan. No es que fuera culpa suya, también nuestra porque dejamos de creer en su trabajo y en que podíamos ganar. Sin embargo Gla1ve es un gran líder, y transmite muchas buenas vibraciones durante el juego, que es lo que necesitábamos. Pero lo más importante que nos trajo fue el volver a tener fe en nosotros. Empezamos a creer en nosotros, y a creer en las victorias“.

Una lluvia de halagos que es recíproca, pues el presunto artífice de estos éxitos también ha tenido palabras sobre los recientes éxitos del equipo, y los duros retos que tienen por delante: “Creo que Astralis necesitaba un líder estricto en el que el equipo creyera y eso es lo que he intentado darles. Una cosa es segura, nunca he trabajado tan duro para ser mejor como con estos chicos. Son muy profesionales y poseen tal pasión por el juego que impulsan mi motivación. Luego hemos dedicado muchísimo trabajo a mejorar aquellos mapas que se nos daban peor, y más incluso los que se nos daban mejor, ya que siempre cometíamos los mismos errores. Sinceramente no recuerdo la última vez que sentía tanta confianza por un equipo y por un plan de juego“.

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