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El factor cancha en los deportes tradicionales siempre se ha tenido en cuenta para el análisis de partidos y conocer las posibilidades que tiene un equipo salir vencedor de un partido. Durante los últimos años, en Counter-Strike este fenómeno se ha visto como ha crecido y Dupreeh no podido evitar hablar tras su partido en ESL On New York.

En el partido que les enfrentaba a Team Liquid en la ESL One, el público norteamericano, ademas de jalear a los jugadores del equipo estadounidense, estuvo durante el partido gritando hacía qué bomba se dirigían los jugadores de Astralis. Al parecer, todos estos gritos se podían escuchar a través de los cascos de los jugadores y por tanto, se pervertía de cierta manera la competición.

Pese a ello, Liquid no pudo vencer en las semifinales del torneo en un ajustado partido que se decidió en Overpass por 16-13, y que ha permitido a Astralis anular toda posibildad de revancha del pasado Major de Berlín.

El problema que señala Dupreeh, viene siendo recurrente en los torneos de Counter-Strike desde hace tiempo. El problema ha llegado a ser tal que, hay organizadores de torneos que se han decidido a crear cabinas insonorizadas para que no pueda haber ninguna filtración del público a los jugadores.

La final, que se disputa entre Astralis y Evil Genuises, podría ser un segundo asalto ya que será otro duelo entre daneses y norteamericanos, lo que podría hacer replantear a ESL como orgenizar los próximos eventos.

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