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No contaba con la misma emoción que ayer, pero la segunda semifinal de los Worlds 2017, que enfrentaba a Samsung Galaxy y Team WE, podía esconder alguna que otra sorpresa. El conjunto coreano, cargado de moral tras su imponente victoria contra Longzhu en cuartos de final, partía como claro favorito. No obstante, Team WE jugaba con el favor del público presente en Shanghái. Esto se pudo comprobar al comienzo de la serie, aunque, por desgracia para la región china, Corea iba a imponerse una vez más para prolongar su supremacía.

Team WE despertó a la bestia coreana

Comienzo arrollador de Team WE en la primera partida. Desde que obtuvieron la primera sangre cuando Samsung intentó invadir a Condi a nivel uno, sus movimientos y combinaciones fueron claramente superiores a los de Samsung. De hecho, los coreanos se mostraron más pasivos de lo habitual.

El principal beneficiado de todas estas jugadas fue el Kassadin de xiye, presente en todas las acciones de WE junto a 957. Esta dupla castigó constantemente a un Samsung dormido, que parecía haber dado la partida por perdida en tan solo diez minutos. Ciertamente, el mapa no iba a durar mucho más.

El conjunto chino se hizo con el Barón Nashor cómodamente a los 22 minutos de partida y, tras dos asedios finales, lograron destruir el nexo de sus rivales. Paliza antológica para inaugurar la serie ante un Samsung que no se había encontrado todavía. Pero iba a hacerlo inmediatamente después: Team WE había despertado a la bestia coreana.

 

Se vengó Ambition de Condi en el segundo mapa con otro tempranero invade, aunque Team WE seguía controlando el tempo de la eliminatoria. Los drafts de Samsung resultaron bastante cuestionables en estas primeras partidas. Si en el primer mapa habían cedido Xayah y Rakan a Team WE, en este segundo asalto les permitieron jugar con Galio y Jarvan IV.

Así pues, el potencial de teamfight por parte del equipo de la LPL era demencial. No obstante, Samsung era bien consciente de ello. Por tanto, trataron de evitar las confrontaciones, a no ser que Team WE iniciase (de forma errática). Los coreanos priorizaron la toma de objetivos y, gracias a ello, se aventajaron considerablemente. Llegaron a colocarse 5 torretas a 0 en los primeros 20 minutos.

Team WE no pudo sacar provecho de las fortalezas de su composición, pues Samsung supo castigarlas a la perfección. Con este recital macroestratégico, la eliminatoria se igualaba. Otra breve partida que no llegó a la media hora de duración.

Calma absoluta en el inicio del tercer mapa. Esto quedó demostrado en la línea inferior, especialmente. Los tiradores hicieron su primer retorno a base con casi 4.000 de oro en sus bolsillos. No obstante, bajo esta situación, Samsung se sintió mucho más cómodo. Nos encontrábamos en territorio coreano.

Además, Crown y Ruler disfrutaron de dos de sus mejores personajes, Taliyah y Varus, respectivamente. Con el apoyo del resto de compañeros (especial mención al sensacional Shen de CuVee), a los coreanos les fue muy fácil imponer su dominio en la partida. Torres, dragones, oleadas, kills… Todo estaba bajo control de Samsung.

Team WE se vio abrumado ante tal contundencia, y no le quedó más remedio que encerrarse en su propia base. Era cuestión de tiempo que la táctica coreana terminase derribándola para colocarse a tan solo una victoria de acceder a la gran final. Esta sería la partida más larga de la serie: 36 minutos.

Samsung quiso introducir un ritmo bien distinto para el cuarto mapa. Con Lee Sin a manos de Ambition, la acción iba a estar asegurada (siempre y cuando el jungla coreano no quisiera emular a Mlxg). Sin embargo, el exceso de agresividad que propuso el conjunto de la LCK les pasó factura. 957 y Condi estuvieron muy atentos a las rotaciones tempranas de sus rivales para contrarrestarlas con gran efectividad.

La locura se instauró sobre la Grieta, y sobre este estilo siguió imperando Samsung Galaxy. A pesar de que la elección de Lee Sin no fue nada fructífera, el resto del equipo coreano bastó para que Team WE perdiese la concentración. CoreJJ, con un Rakan soberbio, fue el principal responsable de ello.

La segunda fase de la partida perdió revoluciones, aunque el ímpetu coreano se mantuvo. Team WE volvió a sufrir una vez más mientras las combinaciones de Samsung les destrozaban. En poco más de media hora, el nexo chino era nuevamente derribado, y esta vez de forma definitiva.

China se queda, por tanto, sin representantes en la gran final de Pekín. Aunque la región ha mostrado un nivel más competitivo (en general) que años anteriores, la supremacía coreana no parece llegar a su fin. Samsung Galaxy se asegura el billete a la gran final y, de este modo, tendremos la reedición de la misma en 2016. Crown y compañía disfrutarán de la oportunidad perfecta para vengarse de SKT. En esta ocasión, los pronósticos se presentan más igualados que nunca.

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