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Como cabía esperar, el culebrón de Griffin está aún lejos de terminar, al menos en lo que concierne a cvMax, el que fuese su entrenador, ahora al timón de DragonX en una nueva e ilusionante etapa. Ya que tras hacerlo en algunos de sus streams, el técnico ha decidido conceder su primera entrevista tras lo sucedido, en la que vuelve a defenderse a ultranza de las acusaciones.

El entrenador admite haberlo pasado bastante mal en el inicio de todo el proceso, aunque por suerte mucho ha quedado atras: «Estaba muy perdido. No fui a los Worlds y, salvo eso, solo tenía una KeSPA Cup, y sin importar lo que pasara, dejé en discordia a mi antiguo equipo. Pensaba descansar y hacer stream, pero por suerte recibí más ofertas de las que me imaginaba«, comentó cvMax a  Inven Global.

Una de esas ofertas fue la de DragonX, la cual aceptó rápidamente gracias a la enorme libertad que le ofrecían, de la cual comenta que no tenía en Griffin al deber de responder ante varios directivos: «Al reunirme con DragonX me hicieron sentir que no necesitaba pedir todo el poder sobre el equipo; ya me lo habían dado. Tengo autoridad para hacer cambios como en el tema de los horarios de los jugadores, o incluso si no veo scrims es como -si cvMax tomó esa decisión, debe haber una razón-. Siento que su confianza en mí está en otro nivel. pero todavía hay problemas complicados. Todavía estoy lidiando con diferentes medidas legales, así que no puedo dedicarme al 100% al equipo. Necesito ir a la oficina de la policía, hablar con los abogados… la actitud de Riot Korea es muy hostil, y es una situación muy estresante«.

Tras hacerse público todo el caso, muchas de las acusaciones giraban en torno a sus agresivas maneras de hacer feedback, llegando muchas veces al límite. Sobre ello, el técnico admite sentirse orgulloso de sus métodos, dejando claro que nunca se sobrepasó como dicen que lo hizo.

Uno de los jugadores que más señaló a cvMax fue el toplaner Sword. Sobre él también fue preguntado, y no tuvo dudas en responder a su antiguo jugador, haciéndole ver que algún día se sabrá la verdad: «sólo pienso en poner fin a la acusación de Sword lo antes posible. Según su informe policial, dice que le golpeé en el hombro y que le empuje contra el respaldo de su silla y terminó golpeándose con el canto. Pero yo nunca le golpeé ni le empujé, él sabe mejor que nadie que está mintiendo«.

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