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El verdadero legado de G2 Esports comienza en este MSI 2019 como si de una scrim se tratase, un stomp absoluto al campeón de Norteamérica para coronarse con la final más rápida de la historia en un torneo internacional, un 3-0 a Team Liquid que cambia la historia del League of Legends competitivo. Son dioses.

El que seguramente sea el mejor equipo europeo de la historia en el MOBA de Riot Games pasa el último trámite del MSI 2019 con la mejor nota posible y es que después de la final anticipada ante SKT, el paseo ante el equipo que venía de batir al campeón del mundo ha sido épico.

Decía Ocelote en la previa del MSI que había construido este equipo para algo más que ganar un MSI…y lo visto en la Grieta del Invocador es el ejemplo perfecto de que este quinteto, si a Mikyx le respeta la lesión, puede hacer lo que quiera.

Wunder es uno de los mejores toplaners del mundo con un champion pool descomunal como pocas veces se había visto, Jankos se ha convertido en la mayor sorpresa del equipo, Caps ha destrozado como nunca, Perkz permite el juego de flexs dentro de la locura (esa Syndra bot) y Mikyx es el verdadero MVP de la final.

El primer mapa fue el ejemplo perfecto de lo que es el equipo. Jankos rompió el early apareciendo con Jarvan por todas las líneas y parecía tener un tp eterno, si a eso le sumamos el freestyle de Mikyx con Rakan o la paliza de Wunder a Impact, la predicción de la final estab ahecha.

Mikyx hizo todas las iniciaciones que quiso y alguna más, los suyos divearon hasta cuando parecía imposible y tocaron inhibidor al 18, una auténtica locura para poner el 1-0, marcar territorio y definir el estilo del campeón.

Team Liquid lo intentó

Del equipo que eliminó a Invictus Gaming se esperaba algo más, pero quitando algunos buenos minutos de Jensen y los flanqueos de Impact con Kennen, los norteamericanos no aparecieron por la Grieta. En el segundo mapa esos detalles le dieron algo de vida, hasta que se volcaron en mid y apareció el mejor Caps con un ‘reengage’ 3v4 con el que sacó una triple milagrosa con Sylas.

El chaval de 19 años al que ya casi podríamos llamar leyenda sumaba 20K de daño al minuto 25, se sacó un 1v2 en top indescriptible y marcó los tiempos para poner el 2-0 y marcar el camino ya no hacia este título, sino a lo que puede llegar a ser G2 en el futuro de mantener el quinteto.

La continuación fue un esperpento. A sabiendas de lo que Mikyx les había hecho en la primera partida, Team Liquid no solo lo deja abierto, tampoco lo elige en la primera fase de elección tras el first pick de Jarvan de G2…y ahí acabó todo.

Doublelift apenas pudo farmear en los primeros minutos, perdió los dos summoners en una jugada y en el minuto 4 G2 ya estaba diveando en bot, un ejemplo perfecto de la agresividad de los samuráis y del miedo de los norteamericanos a caer humillados.

Con Caps librando una batalla por demostrar que puede hacerse varios 1v2 en la serie, un Mikyx soberbio y muy agresivo una vez más con Rakan y una fiesta tremenda en la que los suyos ganaban por 8K al 14, los chicos de Ocelote cerraron el tercer mapa en solo 18 minutos, una cifra histórica para cerrar la final internacional más rápida del LoL competitivo.

La pena es que Team Liquid no pudo luchar ni siquiera por dar espectáculo y derribó las opciones de que viéramos una final por todo lo alto con cantos de venganza incluido entre G2 e Invictus Gaming, pero siempre nos quedarán los Worlds para ver competir a los dos mejores equipos del mundo actualmente.

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