Compartir

La locura se ha apropiado de la novena jornada de la Superliga Orange el mismo día que Riot Games ha dado a conocer los detalles del 8.14 y sea o no casualidad, el funneling ha decaído lo suficiente como para que vuelvan composiciones más estándar que han propiciado resultados totalmente inesperados, como el empate de Movistar Riders contra eMonkeyz.

Pero nada cambia. Que Movistar Riders sea el mejor equipo de la competición, el más regular y el que ofrece más alternativas (incluido el debut de Finn), no lo hace menos humano y justo en una partida donde lo tenían todo ganado, han cometido el throw más bestia que se ha visto en meses en la escena española de primer nivel…aunque de nada le sirve a sus perserguidores, porque ninguno lo ha aprovechado.

En el primer mapa los chicos de Gevous ganaron con soltura con un Finn titular que destrozó modo carry con Darius, quadrakill incluida. Con composición de late, aguantó muy bien el empujón inicial habitual de los monos incluso manteniéndose por delante en objetivos y consiguiendo tres infernales, decisivos en el choque.

En el segundo choque estuvo el throw. Riders ganaba en todas las líneas desde el inicio, sacó ocho kills en solo diez minutos y tenía un dominio completo del mapa. Los monos apostaron por una set up mas alejada de su early habitual y estaban fuera, pero todo cambió en un dive.

Riders arriesgó en exceso en la calle central intentando lograr un asesinato más, estaba muy por delante, pero se la jugó en el peor momento con el Nashor en juego y eMonkeyz sacaron cuatro asesinatos…y la libertad para llevearse el bufo. Pero lo peor estaba por llegar, el desajuste de los jinetes era tal en cuanto a comunicación que fueron a pelear el Nashor sin el control del tiempo y volvieron a caer hasta en tres ocasiones, perdiendo el control de la partida.

¿Desajuste comunicativo? ¿Relajación por la superioridad en partida? Sea lo que sea, Riders dejó uno de los momentos más extraños en la Grieta de lo que hemos visto en la temporada, lo que extraña viendo el gran nivel que están dejando en cada jornada, pero sus rivales están muy lejos de su mejor nivel, por lo que siguen siendo máximos favoritos para Bilbao.

ASUS y Penguins empatan a nada

La apuesta a la española de Penguins todavía tiene mucho que crecer a efectos de imagen y de juego, pero los primeros pasos de los chicos de Marhoder son cuanto menos interesantes como para creer en un proyecto a medio plazo con este quinteto, sobre todo si el peso cae sobre Java.

El adc no ha tenido el mejor de sus momentos con las composiciones de funneling, pero en el segundo mapa demostró de lo que es capaz con un campeón como Kalista, aunque los suyos apenas pudieron luchar el primer mapa.

Todo ante un ASUS ROG Army que sigue sin carburar como se esperaba. Con una sola victoria y siete empates, los de PochiPoom abusaron del primer mapa gracias al inicio de Kadir con Taliyah. El jungla abusó de la línea superior, dejó muy buenas ultimates y tuvo el control del mapa. Con una set up muy global con Tahm Kench y el Galio AP, ASUS ganó con facilidad y poco pudo hacer Siler con Ryze, lo mejor de los pingüinos.

En la segunda partida ASUS se guardó para la última elección el Karthus para Lukezy, pero tampoco funcionó. Penguins comenzó mejor, huyendo de las escaramuzas y haciéndose con el mapa…y a pesar del primer Nashor para los de PochiPoom, Penguins aguantó sin el inhibidor de medio.

Con el paso de los minutos fue dándole la vuelta a la partida gracias al potencial desmedido de Java, que por momentos hacía split push en la calle central que lo mismo te ganaba la pelea del segundo Nashor consiguiendo un ACE para los suyos.

Con tanto empate esta jornada el único beneficiado es KIYF, que se coloca en la segunda posición con cuatro victorias y rompiendo la clasificación imaginaria en la que muchos nos imáginábamos a Vodafone Giants y MAD Lions entre los tres primeros, mientras que la pugna por la cuarta plaza se mantiene como hasta ahora tras los empates de todos los perseguidores.

clasificacion

No hay comentarios

Dejar una respuesta