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La escuadra de Cloud9 llegaba con una imparable racha de 8-0 y enfilaban con furia el liderato, pero al igual que ocurriese en la primera jornadaTeam Liquid les pasó por encima en un encuentro muy bonito y disputado, cargado de acción.

Motivado por la buena racha, Cloud9 ponía contra las cuerdas a su rival. La dupla Xayah/Rakan dominaban en bot, y la Poppy de Licorice era todo un quebradero de cabeza, pero Liquid jugó muy bien sus cartas bajo torre, jugando de manera muy segura para darle los recursos mínimos a su rival. Todo empezó a cambiar con las primeras teamfights, en la que la capacidad de cazada de Sejuani y el Galio de un colosal CoreJJ fueron un elemento clave. Siendo cada pelea y pequeña cazada un objetivo de importancia para Liquid: Heraldo, visión rival, cangrejos y hasta cuatro dragones elementales.

Cloud9 se mantenía firme y no demasiado lejos en la partida, pese a que de nuevo tenían en Jensen a su peor enemigo, absoluto dominador con Orianna y a la postre MVP de la partida. Y esa firmeza parecía que podía oler a remontada cuando Svenskeren robaba un Barón Nashor que sin duda hubiese sido la sentencia de Liquid. Pero el buffo del Barón no sirvió de nada cuando Cloud9 trató también de frenar un Dragón Anciano, perdiendo a su jungla, la pelea y el objetivo, que fue más que suficiente para asediar aun con el Nashor en contra hasta finalmente tirar el nexo.

Team Liquid continúa imparable, y su racha apunta aun más alto mientras que Cloud9 no se puede permitir volver a fallar, pudiendo rematar a un irreconocible 100 Thieves, dejándolos con pocas opciones de playoffs. Y es que el conjunto de Bang volvió a caer ante un Team SoloMid que quiere volver a ser referencia en LCS tras un 2018 para olvidar.

 

 

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