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TSM se cobra su vendetta particular contra Cloud9 culminando una sensacional remontada que les mete de lleno en la gran final de LCS donde poder volver a pelear por la corona de Norteamérica.

2018 fue un año muy complicado, y tras dos splits para olvidar el equipo tuvo que recurrir a los regionales para alcanzar el objetivo del mundial, donde Cloud9, con un duro 3-0, les dejó fuera de los Worlds por primera vez en su historia. Algo que provocó un reinicio necesario en la plantilla con las llegadas de Akaadian, Broken Blade Smoothie.

Precisamente el ex-support de Cloud9 fue uno de los protagonistas de la remontada, ensombrecido quizá por la actuación de un colosal Bjergsen.

Todo comenzó con un primer golpe de Cloud9 en un encuentro que se rompió en una pelea por el Heraldo que sentenció tras unos primeros minutos de bastante igualdad e intercambios de golpes. Svenskeren y Nysqy brillaban con luz propia y TSM no podía hacer otra cosa que mirar a la arrolladora maquinaria de Reapered que ponía el 2-0.

Y cuando Cloud9 tenía en su mano medio billete para la final, despertó Akaadian, Smoothie sacaba su mejor versión y Bjergsen destrozaba primero con Akali y luego con Zoe para recortar distancias y forzar más tarde el quinto mapa.

Esto nos llevaba a un último partido de infarto y nuevamente de continuos intercambios de golpes, donde los escudos de Smoothie fueron fundamentales para para los envites rivales, permitiendo que se luciera el Kindred de Akaadian y el Zilean de Bjergsen para, objetivo a objetivo, y torre a torre, sentenciar la remontada y la serie que vale un billete para la gran final de LCS.

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