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Durante el día de ayer, 8 de agosto, Riot ofreció un comunicado firmado por RiotScruffy acerca de cambios importantes que se producirán próximamente en League of Legends. Estos cambios afectarán en gran medida a la forma de jugar, en un intento de la compañía de cambiarlo todo para estabilizar el título en el futuro. El anuncio se ha dividido en tres partes, en las que se recogen los objetivos a corto, medio y largo plazo.

Los cambios que vienen

A corto plazo, Riot Games se ha propuesto reducir el daño de los campeones. Durante esta temporada se han dado cuenta de que el daño supera con creces la capacidad defensiva de los campeones, y ven necesario ajustarlo, especialmente en las fases tempranas de la partida. Concretamente, creen que el problema reside en el daño explosivo. La combinación de runas y pasivas de objetos permiten en ocasiones que el daño explosivo causado no tenga ninguna respuesta posible por parte de los jugadores.

El segundo cambio que urge en las oficinas de West Los Angeles se refiere a los tiradores. Uno de los grandes problemas de la temporada, objetivo de las críticas de buena parte de la comunidad, ha intentado solucionarse a partir del parche 8.15. El objetivo es que los tiradores vuelvan a entrar en juego antes del final de la partida, teniendo más impacto y siendo relevantes a la hora de plantear estrategias.

Objetivos de pretemporada

La principal novedad esta temporada es que Riot va a renunciar a cambiar la jungla. Creen que los cambios de los últimos meses han sido demasiado importantes y más que suficientes. Sin embargo, sí que se han planteado una serie de objetivos a mejorar.

En primer lugar, la capacidad de remontar partidas es insuficiente en la mayoría de las ocasiones. El sentimiento frustrante de que una partida se decida en los primeros diez minutos debe desaparecer de League of Legends, permitiendo a los equipos construir estrategias a largo plazo. El objetivo es aumentar la posibilidad de que esto ocurra, sin tirar por tierra la ventaja del equipo que se haya puesto por delante. Del mismo modo que se dará mayores posibilidades de remontada, las partidas muy decididas acabarán antes.

Además, al hilo del intento de aumentar el impacto de los tiradores, las fases de línea serán más largas. El cambio afectará a todas las líneas, pasando más tiempo de juego en ellas, con el fin de que los distintos campeones lleguen a la fase mediana de juego con capacidad suficiente para cumplir sus roles.

El último gran cambio de la pretemporada afectará a las runas. En la próxima temporada, las runas dejarán de marcar varias estadísticas de los campeones, sino que el camino que elija cada jugador estará basado en una estadística en concreto. De este modo se busca ampliar la variedad de elecciones. Además, también se ha anunciado que las runas más poderosas y las menos usadas serán revisadas.

Qué esperar a largo plazo

Por último, el comunicado de Riot Games cierra hablando de las cosas que la compañía ha aprendido e implementará a largo plazo dentro del juego. Destaca especialmente la primera reflexión que hacen el post. Riot ha aprendido que demasiados cambios matan la diversión de los jugadores, y adaptará en el futuro los cambios en el juego a un ritmo más bajo en el que los cambios puedan establecerse en condiciones.

Del mismo modo, Riot sigue concienciado en una máxima que lleva siguiendo años: Todo vale. Ningún estilo de juego debería verse penalizado por el meta y, de estarlo, se comprometen a arreglarlo para que ningún jugador lo pase mal durante mucho tiempo.

 

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Periodista a tiempo parcial. Friki a tiempo completo.

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