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Por fin hemos podido conocer, de forma más detallada, la estructura competitiva de la Overwatch League en su primera temporada. Tras desvelarse la identidad y localización de los 12 equipos participantes, sus respectivos logos y camisetas, Blizzard Activision ha anunciado en la BlizzCon que la competición se pondrá en marcha a partir del 10 de enero.

Para apaciguar la espera hasta el comienzo de 2018, del 6 al 9 de diciembre se celebrará un evento de pretemporada en Los Ángeles, donde todos los equipos podrán exhibirse ante el público para darse a conocer de forma competitiva.

Una vez llegado el mes de enero, la primera temporada de la Overwatch League quedará dividida en cuatro fases de cinco semanas de duración, con un descanso de diez días entre ellas. La primera fase finalizará el 10 de febrero. La fase 2 se disputará del 21 de febrero al 24 de marzo, la tercera fase del 4 de abril al 5 de junio y, finalmente, el último split se jugará entre el 16 de mayo y el 16 de junio.

Durante el último sábado de cada fase, los tres equipos con mejores estadísticas durante ese split pelearán, a modo de un breve playoff, por proclamarse campeones del mismo. El premio será de 100.000 dólares para el vencedor y 25.000 para el segundo clasificado. No obstante, las estadísticas obtenidas en cada split serán acumulativas para la consecución de otros premios significativos. Es decir, los resultados cosechados en cada fase se tendrán en cuenta de cara a toda la temporada, a excepción de los partidos de playoffs comentados con anterioridad.

Los 12 equipos participantes quedarán repartidos en dos divisiones. La del Pacífico contará con Dallas Fuel, Los Ángeles Gladiators, Los Ángeles Valiant, San Francisco Shock, Seoul Dynasty y Shanghai Dragons. La división del Atlántico, por tanto, quedará conformada por Boston Uprising, Florida Mayhem, Houston Outlaws, London Spitfire, New York Excelsior y Philadelphia Fusion. Cabe recordar que la localidad de estos equipos para esta primera temporada es meramente denominativa, pues todos los partidos se jugarán en el Blizzard Arena de Los Ángeles. No obstante, se introducirá el concepto de “local” y “visitante”. Blizzard Activision espera que, en un futuro, los equipos establezcan recintos propios en sus respectivas ciudades para que la Overwatch League se dispute realmente de forma global.

Pese a esta separación por divisiones, los equipos disputarán el mismo número de partidos entre rivales de su mismo grupo y del contrario: 20 y 20. Por lo tanto, cada equipo jugará un total de 40 partidos durante la fase regular. La jornada se celebrará de miércoles a sábado cada semana, y cada día se disputarán tres encuentros. Los partidos, individualmente, se jugarán con un formato a cuatro mapas, cuyo reparto será anunciado antes de que la temporada comience.

Así pues, las divisiones entrarán en juego de cara a la fase final de la competición. El mejor de cada grupo al finalizar los cuatro splits se clasificará automáticamente para los playoffs saltándose una ronda. Por lo tanto, los cuatro mejores equipos restantes (importante, sin tener en cuenta la división en la que se encuentren), pelearán en los cuartos de final. Estos cuartos y las semifinales se celebrarán del 11 al 22 de julio, y la gran final tendrá lugar en un recinto por concretar entre el 26 y 28 de julio. El campeón se embolsará un millón de dólares.

Este gran premio final forma parte de los 3,5 millones de dólares totales que la Overwatch League otorgará en su primera temporada. Además de las recompensas al final de cada split, los resultados al finalizar toda la fase regular también serán recompensados (1,3 millones en total, de los cuales 300.000 serán para el primer clasificado).

La temporada pondrá su broche de oro con un All-Star celebrado en el mes de agosto. No se conoce mucha información sobre este evento a día de hoy, pero Blizzard Activision ha confirmado que lo anunciará a lo largo de 2018.

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