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Riot Games

La privacidad en cada jugador de Valorant se ha elevado a debate en la última semana por las dudas y complicaciones con Vanguard, el software de seguridad de Riot Games para el shooter, en múltiples debates por los errores, el driver y el control sobre los dispositivos, algo que la compañía intenta explicar con detalle.

Riot lleva meses explicando el compromiso de seguridad con el que quieren llevar Valorant al siguiente nivel, de ahí la creación de un cliente y un controlador de núcleo para mantener la integridad de la competición para controlar la igualdad, aunque precisamente el nivel de privacidad que defiende ha sido cuestionado en estos días.

Después de varios análisis externos y un debate definido sobre cuáles deben ser las características de un software de seguridad para un juego de este nivel, Riot ha salido al paso para explicar sus preocupaciones sobre la seguridad y la privacidad de cada usuario dando aún más detalles.

Con esos principios, Riot asegura que entienden «la decisión de activar un driver con un componente kernel-mode pueda crear preocupaciones, y que muchos queráis conocer más de cómo es la tecnología de Vanguard. No podemos profundizar mucho técnicamente para no comprometer a Vanguard, pero iremos tan lejos como sea seguro«, confirman al tiempo que desvelan la revisión de expertos internos y externos de seguridad informática.

Pero el primer punto es claro, Riot no quiere sobrepasar líneas rojas y alerta que nunca pondría en marcha algo que vulnerase la privacidad: «nunca dejaríamos que Riot enviara nada si no estuviésemos seguros de que se tratará la privacidad con la extrema seriedad que se merece«.

En lo que a la filosofía de Vanguard se refiere, defienden la integridad del juego, la lucha contra los cheats y el hecho de que Vanguard no recolecta ninguna información personal más allá de la que ya lo hace League of Legends en su función anti-cheats. Todo lo que se hace en ese camino va dirigido a los servicios comentados tales como Packman y Vanguard.

También aclaran que la batalla contra los cheats está en constante funcionamiento y explican que en los últimos seis años han ejecutado un programa en el que se ha recompensado hasta con dos millones de euros a investigadores de seguridad. De hecho, hoy día se está creando un alcance especial con Vanguard para llegar a recompensas mayores, todo para llevar la tranquilidad al jugador.

La arquitectura de Riot Vanguard

En uno de los aspectos más complejos, explican también los tres componentes de Vanguard, el cliente, el driver y la plataforma, una de las peticiones que más les han repetido en estos días. Aclaran que el cliente se usa para la detección de cheats mientras funciona el juego, este se comunica con la plataforma para recibir detecciones y no reconoce a alguien confiable hasta que no reconoce el controlador.

El driver (kernel-mode) se usa por el cliente para validar la memoria y el estado del sistema y para asegurarse de que el cliente no ha sido manipulado. Este driver se ejecuta al inicio para evitar trucos de carga antes de la iniciación del cliente y se puede desinstalar en cualquier momento, aunque Valorant no funcionará sin él.

Y lo más importante, el driver no recolecta o manda ningún tipo de información sobre tu ordenador. Con esto, junto con el certificado EV que lo avala además del de Microsoft con sus códigos de proceso, se envía un mensaje tranquilizador ante una propuesta vanguardista que está dando que hablar. Esto será más un camino a largo plazo contra los cheats, la primera lucha contra la igualdad en partida, esperemos que todo quede en eso.

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