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Pese a que lleva apenas un par de años sumergido en el universo de los Esports, pocos hay que no sepan de sobra quien es Héctor Parra, más conocido como Navalha, gracias a su estilo único mezclando sus dotes para el mobile gaming con su talento para la improvisación que muchos disfrutasen en las batallas de gallo. Una figura única que hizo suyo el PlayFaster de esta semana en Esports Vodafone.

Siendo mánager de Arena of Valor para Team Queso, en el programa de este pasado jueves no podía una pequeña Masterclass de Navalha, y las enormes diferencias con otra de sus grandes pasiones, el League of Legends, del que es jugador desde la Season 1.

Al principio es muy normal confundirlos, pero son muchas las diferencias a tener en cuenta como también las tendrá con el futuro MOBA para móviles de Riot, Wild Rift. Y esas diferencias son las que marcan que podamos conseguir una victoria o sufrir una derrota, por lo que aprovecharnos de ellas y aprender es fundamental para acostumbrarnos cuanto antes si venimos de un MOBA a otro.

Algo fundamental es la importancia de las rotaciones. En Arena of Valor todo va mucho más rápido y hay que aprovechar cada segundo. Al no existir los wards de visión, el support hace esa función moviéndose continuamente, generando ventaja para limpiar oleadas y permitir que un compañero de otra línea pueda rotar y, de la mano del jungla, conseguir que cuatro miembros lleguen rápidamente a otra línea o un objetivo global como es el Dragón.

El Dragón aparece en el minuto 2, y derribarlo supone una gran ventaja de oro que nos permitirá snowbollear la partida. Y es que el timming de Arena of Valor no permite casi nunca una posible remontada, por lo que es importante un comienzo limpio por parte de support y jungla para poder llegar al objetivo o intentar con ello la cazada a un rival.

Las rotaciones son incluso más importante en late game, que en Arena of Valor apenas es alrededor del minuto 12, puesto que estar fuera de la partida casi un minuto puede permitir al rival derribar al Masacrador e invocar al Dragón en cualquier línea, generando así una ventaja casi imparable hasta el nexo.

Cada decisión es importante, y siendo todo tan rápido es clave no dejarse llevar por el «mata mata«, porque una kill en vano no sirve para nada si no generas algún tipo de ventaja, ya que ello puede llegar a costarte muy caro si tu vida significa que el rival sí consiga su objetivo.

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