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Acaba de llegar al servidor oficial el primer gran parche de la temporada de 2018. La versión 8.4 aterriza cargada de cambios que pretenden modificar el metagame tan asentado durante los últimos meses. Pseudoreworks, buffs, nerfs, cambios a los objetos de AP, desaparición de otros, nuevas runas reforjadas… Entre todas estas novedades, vamos a destacar las más relevantes.

Revolución en los objetos de Poder de habilidad

Hasta ahora, la variedad de builds en la calle central era más bien escasa. Por este motivo, Riot ha decidido modificar al completo los ítems de los mid laners en busca de una mayor diversidad, donde también entre en juego la capacidad innovadora y de adaptación de cada jugador. En líneas generales, todo apunta a que aquellos magos más consumidores de maná (Ryze, Cassiopeia, Orianna…) han resultado beneficiados tras los cambios. Muy pronto os ofreceremos una guía analizando cada uno de estos nuevos objetos para poder vincularlos a determinados campeones.

Bienvenido de nuevo, Rengar

Uno de los cambios más esperados con la llegada del parche 8.4 era el pseudorework de Rengar, y por fin está aquí. Su Q vuelve a ser como antaño: un ataque básico potenciado que permite reiniciar autoataques. Con respecto a la R, los enemigos no dispondrán de tanto rango para ser alertados por el acecho de Rengar cuando este la active y pasa a infligir un 30% del daño de ataque total cuando salte sobre el enemigo. Además, reducirá la armadura del mismo. Ya no asestará un golpe crítico, por tanto.

Estos cambios han sido muy bien recibidos por la mayoría de jugadores de Rengar. Cabe recordar que, anteriormente, el felino generaba hasta cinco cargas de Ferocidad. Ahora, en cambio, adquiere sus efecto potenciado con solo cuatro (puede generar la primera al saltar desde un arbusto), lo que lo convierte en un campeón, de momento, todavía más letal.

Duros nerfs

Varios campeones han recibido un severo golpe por parte de Riot con este parche. En la calle superior, Ornn ha sido el más perjudicado de todos con una contundente debilitación de su W y unos reajustes en su E que ya no le benefician al impactar contra obstáculos del terreno.

Zoe es el otro gran damnificado de la versión 8.4. Su Q ha visto reducido tanto su daño base como su escalado, y no precisamente de forma suave. Su E, Burbuja somnífera, ya no se reduce cuando un enemigo se duerme y, para más inri, eliminar el aletargamiento (con Limpiar, Fajín de mercurio…) impide a partir de ahora caer dormido. Por último, los súbditos ya no liberarán fragmentos de Teleportar. Esto se ha intentado compensar con algo más de daño en su pasiva y su W, pero lo cierto es que esta amigable campeona va a caer unos cuantos puestos en la calle central.

Otros campeones como Gangplank, Gnar (su sinergia con Mazo helado se ve mermada también), Shyvana, Tristana y Xin Zhao han recibido nerfs, pero en este caso son más suaves y, aunque su prioridad se vea reducida, podrían seguir apareciendo.

Suculentos buffs

Unos campeones bajan, otros suben. Y en esta ocasión, son unos cuantos. Comenzando por la línea superior, Darius y Renekton han recibido importantes mejoras que les podrían traer de vuelta (al menos, en SoloQ). La Mano de Noxus ha visto potenciada su W (menos enfriamiento, más daño) y su E (más penetración de armadura), mientras que el cocodrilo propinará más daño con su Q.

En la jungla, Fiddlesticks y Volibear han resurgido. El Mensajero de la muerte lo tendrá más fácil para farmear con su E (menos enfriamiento, el doble de daño contra monstruos), y su definitiva contará con hasta 50 segundos menos de enfriamiento a nivel 16. Por su parte, el Rugir del trueno protagoniza el segundo pseudorework del parche con un reajuste general de su kit (sus habilidades se mantienen, pero sus efectos cambian) para volverlo más competitivo. Otros buffs más escuetos han llegado para Poppy, Kog’Maw, Swain y Zed.

Brusca despedida al Cuchillo de furtivo y mejoras a los monstruos épicos

Riot Games quiere más acción, y lo ha dejado claro en la versión 8.4. En primer lugar, desaparece de forma drástica el Cuchillo de furtivo, un ítem empleado por los junglas en casi el 100% de las partidas profesionales. Como justificación, Riot ha argumentado que esta ingente cantidad de visión favorecía la pasividad en los primeros minutos de la partida. Aunque en el PBE se había introducido un nuevo objeto de jungla, este no ha visto finalmente la luz en el 8.4. Todo esto, como daño colateral, deja aún más fuera a Lee Sin (recordemos que la Piedra de visión también había sido eliminada en el parche anterior).

Por otra parte, las mejoras que otorgan la eliminaciones del Barón Nashor y del Dragón Anciano son más relevantes, especialmente conforme transcurra el tiempo de partida y/o se acumulen sucesivas mejoras. Aquí os detallábamos dichos cambios, enfocados para abreviar la duración de las partidas.

Ligeros ajustes en las runas reforjadas

La rama de Valor sigue siendo un quebradero de cabeza para Riot, puesto que la consideran la más débil a día de hoy. Por este motivo, se ha introducido Revestimiento de huesos, que favorece los intercambios en línea, en la primera fila de runas. Inquebrantable y Fuerzas renovadas, en consecuencia, han sido recolocadas.

En Inspiración, el Cronómetro recibe otro duro nerf: ahora se podrá usar a partir del minuto 10 (antes, a partir del 6). Además, escoger esta rama ya no aumenta la duración de las pociones. Para ello, se ha introducido una nueva runa, Tónico de distorsión temporal, que reemplaza a Cuerpo celeste.

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